miércoles, 31 de enero de 2007

MEJILLONES EN ESCABECHE


Estamos en plena temporada del mejillón y afortunadamente en España contamos con un producto de una calidad excepcional. Son aptos para todos los bolsillos y se encuentran en cualquier punto de la geografía nacional. Hoy os voy a dar una receta que hace muchos años me pasó una mariscadora de las rías baixas gallegas y que a mi modo de ver es exquisita. Ya sé lo que pensaís que habiéndolos en lata....para qué nos vamos a complicar. Cierto es que hay multitud de marcas que envasan mejillones en escabeche pero creedme si teneís la paciencia de hacerlos alguna vez, vereís que la diferencia es grande. Ojo!!! no quiero con esto acabar con la industria conservera pero recordad que todo lo casero siempre sabe mejor. Y hecho este pequeño apunte vamos con la receta.

INGREDIENTES PARA 3 KG DE MEJILLONES

- 3 vasos de aceite (de los de vino) de oliva.
- 1 vaso de vinagre (ideal el de manzana, pero eso es al gusto)
- 1 vaso y medio de vino blanco
- 1 cabeza de ajos
- 6 hojas de laurel
- 8 clavos
- 16 granos de pimienta
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- Sal al gusto

Tras limpiar los mejillones se ponen a cocer con el vino en una olla tapada hasta que se abran. Se retiran las conchas y se colocan en una cazuela (si teneís una de barro, mejor). El caldo de cocer los mejillones se cuela y se reserva. En una sartén se doran los ajos, se retiran, se deja enfriar un poco y se le añade el pimentón, el laurel, el clavo, la pimienta y la sal. Por último se le agrega el vinagre y pasamos esta mezcla a la cazuela de barro, añadiendo el agua de la cocción de los mejillones de manera que queden totalmente cubiertos. Se deja cocer unos cinco minutos y se dejan reposar 24 horas en un sitio fresco una vez fríos.
Los podeís envasar transcurrido ese tiempo en un bote tipo Le Practique (son esos frascos de cristal que cierran herméticamente) y en la nevera se pueden conservar varios días. Eso sí por favor sacadlos de la nevera por lo menos 15 minutos antes de su consumición.

Gracias


Gracias a todos los que me habeís dejado un comentario y gracias a todos los que me habeís visitado. Gracias por los ánimos de los que conozco y de los que no. Son todos muy valiosos para mi. Y ahora vamos a por una nueva receta que espero os guste.

jueves, 25 de enero de 2007

LENTEJAS


Una ola de frío nos invade estos días. ¿Qué mejor plato que unas ricas lentejas para entrar en calor? Os recomiendo que las compreís de la clase pardina (son pequeñas, oscuras y más finas que las normales). Fijaos bien en el envoltorio que su procedencia sea española pq con las legumbres tan ricas y estupendas que produce Castilla, me pregunto pq hemos de tomar productos americanos.

INGREDIENTES PARA CUATRO PERSONAS.
-Medio kilo de lentejas pardinas
-Un trozo de panceta curada sin ahumar de 150-200 grs aprox
-Dos dientes de ajo
-Una cebolla
-Una zanahoria
-Un tomate maduro
-Un pimiento verde o rojo
-Un chorizo,
-Un vaso de vino blanco
-Granos de pimienta al gusto
-Una cucharada pequeña de harina
-Pimentón dulce al gusto
-Sal
-Una hoja de laurel
-Aceite de oliva

Se diponen las lentejas en un colador y las pasamos por agua fría. No necesitan remojo. A continuación las introducimos en la olla con la panceta, el laurel, los dientes de ajo,las cubrimos con agua y las ponemos a cocer.
En una sartén ponemos el aceite a calentar y doramos la cebolla cortada a cuadraditos pequeños. Cuando haya cogido color añadimos la zanahoria cortada en finas rodajas, el chorizo en trocitos muy pequeños,y el tomate y el pimiento finamente picados. Dejamos que se sofría un par de minutos y añadimos el vaso de vino blanco, el pimentón, la sal y finalmente la harina. Añadimos esta mezcla a la olla. En el momento que empiece a hervir bajaremos el fuego al mínimo para que se hagan lentamente que es dónde reside el secreto.
El tiempo de cocción depende de la calidad de las lentejas pero no tardan más de media hora normalmente.
No empeceís a decirme que si el colesterol, que si a mi el chorizo me sienta mal, que si no me gusta el pimiento. Al que no le guste un ingrediente o sea alérgico a algo que lo quite que no pasa nada.
Espero vuestros comentarios pero ojo!! si no se elabora el plato no me sirven.
Buen provecho!!!

Agradecimiento


Antes de empezar con las recetas quiero agradecer a mi amiga Mireias toda la ayuda, ideas y enseñanzas que me ha aportado para la confección de este blog. Sin ella creo que nunca lo hubiese conseguido. Para ti las flores más hermosas de mi jardín. Gracias por todo amiga y sobre todo gracias por las risas que nos hemos pegado a cuenta del blog y de mi ignorancia en muchas cosas relativas a la confección de este cuaderno.

Mil gracias por todo!!!!

sábado, 20 de enero de 2007

El nacimiento de un restaurante virtual


Cuando el desánimo empezaba a cundir entre los hombres del Libertad, mi abuela se apareció en un sueño y me transmitió su receta de langosta a la americana, con la que había ganado un concurso de cocina en Avranches. Capté el significado de todos aquellos mensajes cruzados y tomé la decisión de abrir un asador en aquella tierra que la Hermandad de la Costa compartía con los españoles desde que estos expulsaron a los bucaneros de la isla de la Tortuga.

El amarradero, que se adentraba en el mar lo suficiente para albergar al Libertad y tres filibotes más, terminaba en un gigantesco cartel anunciador, la bucanera pelirroja, que era iluminado por dos grandes lámparas de aceite. Desde aquel arco de bienvenida, la cabaña, los fogones, y las mesas bajo las carpas, hechas con las lonas de reserva del velamen, ofrecían un panorama abierto y lujoso, pensando para el disfrute de navegantes ilustrados y la intimidación de piratas de pacotilla. Pero lo que realmente hizo que jamás se aproximara un barco en busca de asalto o de botín, fue mi leyenda de mixtura de mujer exuberante y dulce con memoria de elefante, bien dotada para la oratoria griega, el comercio fenicio, la cocina francesa, el amor caribeño, el erotismo indio y la intriga veneciana...

Así que embarquen ustedes, pongan rumbo a Cabo Engaño y yo trataré de enseñarles recetas de cocina capaces de convencer a los más avezados navegantes.